Fuentes del mismo Ministerio de Obras Públicas creen que será difícil cumplir los plazos del plan.
Pese a que la reconstrucción de carreteras iniciada dentro de las dos emergencias viales el año pasado está pendiente, el Gobierno anuncia ya un ambicioso plan para rehabilitar el 46,5% de la red vial del país.
Se trata de la llamada “revolución vial”, que anunció la semana pasada el presidente Rafael Correa, que contempla una inversión de $ 3.368 millones en la rehabilitación de 4.003 kilómetros de vías en tres años e incluye, entre otras obras, la construcción de la denominada superautopista Jujan-Babahoyo-Quevedo-Santo Domingo, tramo de la vía Guayaquil y Quito, en mil millones de dólares.
El programa comprende casi cuarenta proyectos que cruzan tres regiones del país. Se basa en un diagnóstico del tráfico diario que soportan las carreteras. De ahí que entre los proyectos consten la vía Rumichaca-Ibarra-Quito, Santo Domingo-Esmeraldas, la Ruta del Sol y Machala, Los Ríos y Guayaquil.
No obstante, el ambicioso proyecto vial se anuncia contrarreloj y enfrenta críticas debido a lo poco factible que será cumplirlo en un plazo de tres años. Todavía no comienza. Según los planes del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), empezará en mayo después de que terminen las lluvias. Además, hay carreteras que constan en el cronograma y que aún no podrán ejecutarse, como las de Manabí que dependen de que se defina dónde se colocará la nueva refinería, para facilitar vías de acceso.
También hay temas pendientes. El MTOP no tiene listos los estudios de suelos para las obras en las cordilleras. Sin esto no podrán reconstruirse las vías Cuenca-Molleturo y Riobamba-Pallatanga.
Los funcionarios del mismo ministerio están conscientes de lo poco factible de cumplir el plan vial en tres años, pues fue planificado para diez, pero por decisión de Marún, los técnicos reajustaron los plazos.
Resulta imposible terminar una obra de tal magnitud en ese lapso, según fuentes del MTOP. Sin embargo, la idea de acortar los plazos serviría para presionar a los diversos brazos ejecutores aunque al final no se cumplan los tiempos previstos.
Hace seis años, cuando era ministro de Obras Públicas, José Macchiavello, se elaboró un plan similar para ejecutarlo en 16 años. “Por los contratos que estoy viendo, aparentemente no se está siguiendo un orden lógico, daría la impresión de que se está trabajando en función de cumplir ofertas de campaña”, señala el ex funcionario y cuestiona que en la vía Loja-Cuenca, donde los niveles de tráfico son de 600 vehículos por día, se hagan carreteras de hormigón armado, pero entre Guayaquil y Machala, donde hay un tráfico de 5 mil vehículos diarios, ni siquiera se ha reparado la carretera.
El financiamiento es otro tema que falta definir y en el cual hay contradicciones. Según el ministro de Transporte y Obras Públicas, Jorge Marún, el financiamiento del plan vial ($ 3.600 millones) ya cuenta con los $ 1.000 millones iniciales que ha comprometido el Estado.
“Legalmente el IESS puede darle $ 1.000 millones, lo cual le daría al IESS mayores réditos de inversión”.
Pero no es tan cierto. El director general del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, Héctor Egüez, aclara que en el presupuesto del 2008 no se ha contemplado la posibilidad de dar $ 1.000 millones para financiar el plan vial.
Egüez recibió la propuesta de Marún, pero dice que su prioridad es financiar obras rentables. “Lo que ha indicado el Presidente (Correa) ha sido que las obras de alta rentabilidad sean financiadas por el IESS, y las que no son tan rentables con recursos propios o préstamos internacionales. En este sentido, la supercarretera no es de alta rentabilidad”.
Mientras tanto, el ambicioso plan crea expectativa en la población. Luis Torres, un transportista de carga pesada que viaja tres veces a la semana desde Tulcán hacia Ambato llevando productos agrícolas, reclama la ampliación de la vía Ibarra-Otavalo, que soporta un tráfico de 10 a 15 mil vehículos diarios. “En los días feriados de Ibarra a Otavalo hacemos más de una hora, lo normal es 25 minutos”, señala. El Ministro afirma que está por firmarse el contrato.
En el sector La Hamaca de la carretera Ambato-Baños hay deslizamientos. El director provincial de Obras Públicas, Rafael Maldonado, dice que se necesita construir canales para el desfogue de los lahares, además de puentes y alcantarillas.
En Esmeraldas la población reclama la edificación del viaducto principal en mayo.
Recapeo
En las próximas semanas se iniciaría un plan relámpago de recapeo (colocación de capa de asfalto) de las vías que están destruidas por el temporal.
Tráfico
Una carretera por donde transitan más de 4 o 5 mil automotores por día debe ser ampliada a cuatro carriles, según técnicos del Ministerio de Obras Públicas.